Yamii

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zZunAkoO

viernes, 29 de junio de 2012

07. Genesis


Me sentía aturdida comenzaba a hiperventilar,  me encerré y me asegure de estar completamente sola, entonces deje que mis lagrimas fluyeran, llorar, gritar, no escuchar nada ni a nadie estuve un tiempo largo sentada en la esquina mas alejada de la habitación no me percate del tiempo hasta que alguien llamo a la puerta.
-¿Quién es?- Soy Ai princesa, Audrey me envía para preguntar si asistirás a la celebración- De acuerdo pero…-¡Genial! Traje algunos vestidos y ropa para que elijas uno.- Se trataba de tres bonitos conjuntos siempre uno más bonito que el anterior. Un precioso traje verde con adornos dorados en el saco Satín azul y con una blusa de seda blanca. Un vestido rojo englobado con cintas doradas que llegaban al ras del suelo. El último era un vestido Azul abultado en la parte baja con unos listones en las mangas y por detrás.
-¡Vaya! Para ser improvisados son realmente bonitos- ¡Hey! Que no son improvisados, te esperábamos ya hace tiempo, Elda ya le había avisado a Audrey  de tu llegada- Bien entonces… me pondré el verde- Mi hermano dijo que elegirías ese- No le creíste verdad- La verdad el los escogió todos sabe perfectamente que te gusta creo que ustedes están destinados.- Me dolió, mucho, sentí un espasmo en mi interior.- Me pondré el vestido azul- ¿En serio?- Si, dile a Ayumu que solo me lo puse por que se que es su color favorito y que una alondra le dará la oportunidad de ver al canario- No entiendo- No te preocupes el si sabrá a que me refiero.-  Me apresure, trate de arreglarme lo mejor posible mi cabello tenia bonitos listones y un par de pendientes del color del vestido, en cuanto estuve lista me dirigí al gran salón en cuanto aparecí por las escaleras un gran silencio se hiso presente entonces el se aproximo lucia hermoso con un traje negro, típico en el, pero de vez en cuando la luz hacia que el traje pareciera azul , extendió su mano para que la tomara bajamos las escaleras , desde ese momento no solté su mano, poco después (después de ver mi cara nerviosa) nos dirigimos a la terraza .- Ciel yo quiero preguntarte..- Espera no continúes, no por ahí, ya te creí una vez- Yo ya tome una decisión y quiero que la aceptes.- Me tomo por los hombros y me beso no pude evitar dejarme llevar por el momento, pero la perspectiva cambio de pronto Teresa y Ayumu siendo felices, me sentía la intrusa de pronto no podía estar segura de que Ayumu estuviera seguro de lo que había decidido.- Lo lamento mucho pero yo no puedo permitírtelo, tu jamás vas a ser el Ayumu que fuiste con ella- Ella es mi primer amor es obvio que no puede ser igual- Y tu eres el mío, y no quiero ser la sombra de ella- Deja todo así como esta por favor.- Se aferro a mi cintura sentí la calidez de sus lagrimas no pude evitar derramar unas cuantas también.- ¡No!  Yo me desharé de ella, no quiero ver mas de lo que ella vio, no soporto ver todo lo que ella me muestra quiero que se detenga quiero amarte y no arrepentirme de mis decisiones- Tenemos que hablar con Audrey ahora.-  Avanzamos hasta donde su “madre” se encontraba  cuando comenzó a soltar mi mano, aun no estaba preparada para dejarlo ir así que me aferre mas a su mano, lo comprendió y me sujeto con firmeza, le susurro algo imposible de entender, me miro con preocupación  se disculpo con los invitados a nuestro alrededor y comenzamos a caminar rápidamente llegamos a lo que parecía ser la habitación de Audrey  en el interior parecía haber una pequeña sala donde había sobre una pared una pintura con siete mujeres realmente bellas, le pidió a Ayumu que quitara la pintura debajo se encontraba un pequeño compartimiento saco de el un libro con tapa azul que solo tenia un par de letras P.E (por la eternidad)  nos sentamos en la pequeña sala.

-Esta historia se remonta al principio de nuestro mundo, cuando todo era pacifico y lleno de luz, con la unión de dos dioses que procrearon una semidiosa, esta se encontraba muy sola así que los dioses le dieron el poder de crear la vida, todo marchaba bien, nacieron los pájaros, el rio, los humanos, no se sabe a ciencia cierta que es lo que paso, pero se dice que “algo” invadió la mente de la semidiosa y su luz se fue apagando se convirtió en un ser oscuro y lleno de rencor ella creo a los seres abismales, el mundo comenzó a tornarse oscuro lo que desencadeno que el equilibrio de este mundo y el mundo espiritual se rompiera, los dioses en un acto desesperado comenzaron a creer un tipo de humanos excepcionales que se encargarían de los seres oscuros y cuando estos seres se vieron vencidos crearon un mundo debajo de el que ya existía a este se le llama abismo donde habitan los sobrevivientes y la semidiosa, ahora la llaman Lilith, los dioses sabían que si los humanos con poderes se duplicaban el mundo perdería su equilibrio de nuevo entonces los reunieron a todos y los elevaron así serian aquellos que respetarían el equilibrio mas que nada, hasta que nació una niña con un poder que se podía comparar al de los dioses sin embargo y a pesar de su buena educación y respeto por el equilibrio cuando esta niña conoció el amor decidió que ninguna regla limitaría sus sentimientos.- Mire a Ayumu, claro que hablaba de el, esa mirada se volvió incomoda cuando me sorprendió mirándolo.- Bien ya que te quedaras con nosotros hasta que Elda venga puedes quedártelo- Gracias, supongo que es lo mejor que puedo hacer y yo que pensé que me tomaría un descanso.- Salí de la habitación y Ayumu tras de mi, tomo mi mano de nuevo, ya extrañaba la sensación que tenerlo cerca me provocaba, supuse que por ahora estaría bien que aceptara ese amor, aun me preocupaban un poco todas las dudas en mi existentes pero lo iba a dejar pasar, nos despedimos en la puerta de mi habitación, me contuve no quería llorar por ninguna razón y en cuanto cerré la puerta no pude hacer mas que sentarme en el pequeño sillón que había cerca de la ventana, me mire al espejo y estuve haciéndolo por un tiempo, había en el una chica de cabello corto negro y brillante, luego me mire a los ojos se tornaron de repente verdes, mis ojos en realidad eran azules, de pronto ya no quería verme me odiaba la desesperación me invadía abrí un cajón de el tocador y encontré unas tijeras “hazlo” mis movimientos estaba siendo controlados no podía evitar dirigir mi mano a mi pecho tome impulso lo clave en mi pecho, la cálida sangre corría  en busca de una salida, mire hacia la puerta vi una sombra adentrarse en la habitación y comencé a desvanecerme.

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