Habían pasado dos semanas y Ayumu continuaba visitándome.- La próxima semana habrá un baile...- ¿Me estas invitando?- Si... pero no te obligo a venir solo si quieres- De acuerdo.- Me alegraba haberme topado con el fuera o no cosa del destino, había encontrado un buen amigo, contándome historias sobre todo lo que el había conocido hablaba de agua que salia de piedras de campos llenos de peonías y también lugares donde había animales libres, pajaros multicolores y amplios espacios, pero constantemente me hacia la pregunta ¿Esto es lo que Ciel siente o es Teresa intentando salir?
-Ayumu si yo no fuera recipiente de el alma de Teresa ¿Serias mi amigo?- Pues supongo que tendrías que ser un caso especial no me agrada la realeza, y tampoco me gusta estar encerrado- Ya veo, lo siento mucho- ¿El que?- Que no sea útil y que tampoco sea la persona indicada- No eres tu, es lo complicado que me resultaría no ser libre "alondra"- De nuevo casi amanece debes irte, te veré mas tarde- Si, tal vez- Adiós.-
Paso media semana y Ayumu no apareció llegue a dormir en la terraza esperando al pegaso y por las mañana estaba muy ocupada ayudando con los preparativos, despareciendo por las tardes a los jardines para recostarme y pensar que en cualquier momento vería, en el firmamento del cielo a Hana, paso asi el resto de la semana la noche siguiente a esta seria la fiesta, pero lo que me ponía nerviosa era no ver a Ayumu de nuevo, hablando de su libertad y de lo difícil que a el le resultaba estar en un solo lugar, no tenia un motivo para regresar a esta jaula. Fue una noche pesada a pesar de que intente distraerme dibujando bocetos, pero en algún momento me perdia y comenzaba a dibujar sus ojos, o su rostro pase otra noche en vela pensando en el libre halcón que se habia convertido en hombre.
Fue una mañana sorprendentemente rápida, al menos para mi que apenas habia dormido, pero el tiempo de que la princesa apareciera llegaba, de nuevo baño, peinado, vestido y tacones, todo lo que odiaba durante mis años lejos de el palacio mis padres no me obligaban a ser refinada, no llevaba vestidos tampoco faldas mi guarda ropa estaba reducido a pantalones cortos o largos, y mi cabello (Una princesa heredera jamas en la historia de Fiammatta lo habia llevado asi) corto un poco mas arriba de los hombros, todo ello poco "atractivo" debía de ser modificado para la sociedad y su aceptacion. La hora llego, de nuevo y sin errores saludando con animo a las "respetables" damas de la corte y ofreciendo una sonrisa a los caballeros y jóvenes que deseaban conocer la grandeza de la familia real, estaba sofocandome salí a los jardines a caminar y a huir de todo aquello. La estúpida ropa haciendome tropezar (debo admitir que toque el suelo con gracia) incada en el suelo mi mirada se desvió hacia arriba, observe el cielo, un destello estaba...¿Desendiendo?
Habia una tenue pero oscura sombra sobre el pegaso, no llevaba la ropa de siempre parecia ¿Ropa para el baile? Mi mente continuaba divagando creyendo que era una ilucion que me hacia verlo y no me percate de que el ya habia bajado tomo mi rostro y me hiso mirarlo, senti la sangre subir a mis mejillas, lo mire bien no parecia una ilucion estaba tan cerca de mi que me provoco una raccion de susto.
- ¿Te asuste?- N..no... ¿Que cosas pretendes hacer acercando tu cara tanto?- No adivinas- No lo harias... ¿o si?- Incluso aunque se que eres estupida, pero me parece que estas coqueteando- No seas idiota- Hoy luces muy bien insisto en que deberias de vestirte asi mas seguido- No lo creo, odio los vestidos- Teresa no era para nada asi- No me interesa solo quiero ser Ciel no una marioneta del palacio y tampoco quiero ser la de Teresa- Eso lo dices por que no recuerdas nada como Teresa- Ayumu, podrias decirme por favor ¿Que haces aqui? dilo antes de que me impaciente- Nada tu me invitaste y queria verte- ¿verme? si claro si de verdad quisieras verme habrias regresado al dia siguiente- Oye, ¿me extrañaste?- No!! hay algo en mi cabeza que me hace sentir rara respecto a ti- ¿que sientes?- No se solo esta ahí, y es un problema para mi-¿Que quieres decir?- ¿Oye por que tu haces las preguntas? no fui yo la que desapareció- Ciel de Fiammatta tu sientes algo por mi- N...no- ¿Titubeas?- Me pones nerviosa, es obvio...- ¿Por que lloras?.- No me daba cuenta pero era verdad lloraba, arrodillada a un costado de la fuente principal del jardín me rodeo con sus brazos.- Ayumu creo que.. ¡Te quiero!- Lo se- Pero no tiene nada que ver con Teresa, es Ciel la que lo siente, sabia que no podía parar esto se que no seré feliz...- ¿Ciel crees en el destino?.- De nuevo no tenia idea de que contestar, no podía apostar por este destino, pero nada fue rápido cada ves el se acercaba mas y mas a mi no podía dejar de mirar sus ojos y nuestros labios se tocaron, fue un beso cálido y apacible todo llevaba su propio ritmo no importaba el baile o el lugar o incluso la gente que posiblemente nos observaba.
Pero incluso aunque en ese momento nos besáramos eso... ¿ Quería decir que Ayumu era mio, o Teresa no dejaría lugar para mi en su corazón? podría incluso apostar que si mi corazón, el mio, amara a alguna persona, a quien fuera Teresa acabaría con ese amor.
Trate de incorporarme de mi posición pero en cuanto me puse de pie volví a caer perdiendo el conocimiento escuche "Ciel" con tono preocupado en su voz, desperté recostada en mi cama con la luz de mi escritorio encendida y mi cajón entre abierto una hoja en el fondo con un mensaje que me lleno de conmoción (era tan corto) "Volveré de nuevo, prometo ayudarte con esto"
-Ayumu si yo no fuera recipiente de el alma de Teresa ¿Serias mi amigo?- Pues supongo que tendrías que ser un caso especial no me agrada la realeza, y tampoco me gusta estar encerrado- Ya veo, lo siento mucho- ¿El que?- Que no sea útil y que tampoco sea la persona indicada- No eres tu, es lo complicado que me resultaría no ser libre "alondra"- De nuevo casi amanece debes irte, te veré mas tarde- Si, tal vez- Adiós.-
Paso media semana y Ayumu no apareció llegue a dormir en la terraza esperando al pegaso y por las mañana estaba muy ocupada ayudando con los preparativos, despareciendo por las tardes a los jardines para recostarme y pensar que en cualquier momento vería, en el firmamento del cielo a Hana, paso asi el resto de la semana la noche siguiente a esta seria la fiesta, pero lo que me ponía nerviosa era no ver a Ayumu de nuevo, hablando de su libertad y de lo difícil que a el le resultaba estar en un solo lugar, no tenia un motivo para regresar a esta jaula. Fue una noche pesada a pesar de que intente distraerme dibujando bocetos, pero en algún momento me perdia y comenzaba a dibujar sus ojos, o su rostro pase otra noche en vela pensando en el libre halcón que se habia convertido en hombre.
Fue una mañana sorprendentemente rápida, al menos para mi que apenas habia dormido, pero el tiempo de que la princesa apareciera llegaba, de nuevo baño, peinado, vestido y tacones, todo lo que odiaba durante mis años lejos de el palacio mis padres no me obligaban a ser refinada, no llevaba vestidos tampoco faldas mi guarda ropa estaba reducido a pantalones cortos o largos, y mi cabello (Una princesa heredera jamas en la historia de Fiammatta lo habia llevado asi) corto un poco mas arriba de los hombros, todo ello poco "atractivo" debía de ser modificado para la sociedad y su aceptacion. La hora llego, de nuevo y sin errores saludando con animo a las "respetables" damas de la corte y ofreciendo una sonrisa a los caballeros y jóvenes que deseaban conocer la grandeza de la familia real, estaba sofocandome salí a los jardines a caminar y a huir de todo aquello. La estúpida ropa haciendome tropezar (debo admitir que toque el suelo con gracia) incada en el suelo mi mirada se desvió hacia arriba, observe el cielo, un destello estaba...¿Desendiendo?
Habia una tenue pero oscura sombra sobre el pegaso, no llevaba la ropa de siempre parecia ¿Ropa para el baile? Mi mente continuaba divagando creyendo que era una ilucion que me hacia verlo y no me percate de que el ya habia bajado tomo mi rostro y me hiso mirarlo, senti la sangre subir a mis mejillas, lo mire bien no parecia una ilucion estaba tan cerca de mi que me provoco una raccion de susto.
- ¿Te asuste?- N..no... ¿Que cosas pretendes hacer acercando tu cara tanto?- No adivinas- No lo harias... ¿o si?- Incluso aunque se que eres estupida, pero me parece que estas coqueteando- No seas idiota- Hoy luces muy bien insisto en que deberias de vestirte asi mas seguido- No lo creo, odio los vestidos- Teresa no era para nada asi- No me interesa solo quiero ser Ciel no una marioneta del palacio y tampoco quiero ser la de Teresa- Eso lo dices por que no recuerdas nada como Teresa- Ayumu, podrias decirme por favor ¿Que haces aqui? dilo antes de que me impaciente- Nada tu me invitaste y queria verte- ¿verme? si claro si de verdad quisieras verme habrias regresado al dia siguiente- Oye, ¿me extrañaste?- No!! hay algo en mi cabeza que me hace sentir rara respecto a ti- ¿que sientes?- No se solo esta ahí, y es un problema para mi-¿Que quieres decir?- ¿Oye por que tu haces las preguntas? no fui yo la que desapareció- Ciel de Fiammatta tu sientes algo por mi- N...no- ¿Titubeas?- Me pones nerviosa, es obvio...- ¿Por que lloras?.- No me daba cuenta pero era verdad lloraba, arrodillada a un costado de la fuente principal del jardín me rodeo con sus brazos.- Ayumu creo que.. ¡Te quiero!- Lo se- Pero no tiene nada que ver con Teresa, es Ciel la que lo siente, sabia que no podía parar esto se que no seré feliz...- ¿Ciel crees en el destino?.- De nuevo no tenia idea de que contestar, no podía apostar por este destino, pero nada fue rápido cada ves el se acercaba mas y mas a mi no podía dejar de mirar sus ojos y nuestros labios se tocaron, fue un beso cálido y apacible todo llevaba su propio ritmo no importaba el baile o el lugar o incluso la gente que posiblemente nos observaba.Pero incluso aunque en ese momento nos besáramos eso... ¿ Quería decir que Ayumu era mio, o Teresa no dejaría lugar para mi en su corazón? podría incluso apostar que si mi corazón, el mio, amara a alguna persona, a quien fuera Teresa acabaría con ese amor.
Trate de incorporarme de mi posición pero en cuanto me puse de pie volví a caer perdiendo el conocimiento escuche "Ciel" con tono preocupado en su voz, desperté recostada en mi cama con la luz de mi escritorio encendida y mi cajón entre abierto una hoja en el fondo con un mensaje que me lleno de conmoción (era tan corto) "Volveré de nuevo, prometo ayudarte con esto"


:' es muui buenO xiqiitha...otro...otro... :DD'
ResponderEliminarhehe.. intentare hacerlo mejor oki n_n
ResponderEliminar