
Y así es como comienza todo con aquella noche donde me estremecía pero no por los recuerdos si no por aquel infinito calor que emitías cada vez que tus labios tocaban mi cuello, esa cálida que madura que hacia que mi cuerpo entero se tensara mientras tu presionabas mis muñecas con tus manos, mientras yo me estremecía cada vez mas, la llama se hacia cada vez mas intensa, mi corazón se aceleraba que ambos escuchábamos su palpitar, pensaba que en cualquier momento se detendría como el de Pedro cuando por fin puede gritar que ama a Tita, claro que yo jamas te dije te amo...Y es aquí donde me encuentro recostada en el mismo lugar de aquella noche estremecida por el recuerdo mientras no se que esperar si lagrimas o el deseo de regresar a aquella templada noche de primavera.


No hay comentarios:
Publicar un comentario